Ballena azul en mar abierto, vista desde el aire

01  ·  Distancia

Un conducto acústico natural atraviesa el océano a mil metros de profundidad.

La Marina de los Estados Unidos lo encontró en 1944.

Las ballenas llevaban millones de años usándolo.

Acelerado diez veces. A velocidad real no lo oirías: está por debajo de tu umbral de audición.

1.600 km

Lo que recorre la voz de una ballena azul por ese canal.

Desde que hay tráfico marítimo, el ruido de fondo en su misma banda —entre 20 y 200 hercios— ha subido 32 decibelios.

En la Antártida, el alcance de su comunicación se ha reducido al uno por ciento.

El animal más ruidoso del planeta se quedó sin voz porque le subimos el suelo de ruido.

Ondas de presión propagándose por el gas del cúmulo de Perseo, captadas en rayos X por el telescopio Chandra

02  ·  Frecuencia

Un agujero negro en el cúmulo de Perseo lleva millones de años empujando el gas que lo rodea.

Eso es una onda de presión. Eso es sonido.

57 octavas

Por debajo del do central. Un si bemol que la NASA describe como un millón de billones de veces más grave que el límite del oído humano.

Chandra · Fabian et al. · 2003

03  ·  Tiempo

Bajo una colina de Escocia hay unos depósitos de combustible excavados en la roca en 1941. Paredes de cuarenta y cinco centímetros. Sin puertas.

Trevor Cox entró arrastrándose por una tubería de petróleo, disparó una pistola de fogueo y midió cuánto tardaba en apagarse.

112 s

A 125 hercios. En banda ancha fueron 75 segundos, y ésa es la cifra que Guinness certificó.

El número depende de la banda en la que lo midas. Siempre.

04  ·  Silencio

En una cámara anecoica de Minneapolis se midió el lugar más silencioso del planeta.

Quienes entran describen oír su propia sangre. Nadie aguanta mucho rato.

Por debajo de cierto punto ya no queda nada que absorber: el ruido que permanece lo hacen las moléculas del aire chocando entre sí.

−24,9 dBA

El silencio también tiene un suelo, y es físico.

Orfield Laboratories · 19 de noviembre de 2021

−5,2 dB

Lo que se recupera bajando la velocidad de un buque.

Distancia, frecuencia, tiempo y silencio.
Las cuatro magnitudes con las que trabajamos, en su extremo.